Estás atrapado en una sala de espera. No una física, sino una metafórica. Tienes una idea genial para un vídeo o un vídeo genial ya grabado, pero está atrapado en tus borradores. Lleva ahí días, semanas, quizá incluso meses, porque estás esperando a que sea perfecto. No eres el primer creador en pensar eso, pero muchos de esos vídeos casi perfectos nunca ven la luz. Pero te daremos un consejo sobre redes sociales para asegurarnos de que ese no sea tu caso: deja de esperar.
Sal de la sala de espera 🧠

¡Es normal sentir que tu contenido tiene que ser perfecto! Quieres que todos tus vídeos sean de alta calidad y algo de lo que puedas sentirte orgulloso.
Pero fíjate en tu creador favorito, ese que ha triunfado a lo grande. No esperó a sentirse «preparado» ni a que todo fuera perfecto. Se la buscó con sus propias manos y simplemente se lanzó. Claro, puede que ahora le dé vergüenza su contenido antiguo, o que el proceso fuera un poco caótico. Sin embargo, no dejó que eso le frenara, y eso es lo que marca la diferencia.
Los tres regalos de «Contenido imperfecto» 🎁

Si nunca empiezas, ¿cómo vas a mantener la constancia, crear lo que te gusta o probar nuevas estrategias? Olvidarte de la perfección y simplemente empezar es el mejor consejo que te pueden dar sobre las redes sociales. Eso no significa que dé menos miedo. Pero tu contenido imperfecto y desordenado es, en realidad, un regalo. Analicémoslo y demostremos que deberías publicar ese borrador casi perfecto.
Regalo n.º 1: Impulso 🏃

Aunque esa primera publicación no sea del todo perfecta, es un paso adelante. Marca el inicio del camino. Y cuantos más vídeos imperfectos publiques, más ejercitarás tu creatividad.
Piensa en los vídeos como si fueran repeticiones. Un vídeo perfecto equivale a dos repeticiones. Tres vídeos «suficientemente buenos» a la semana equivalen a seis repeticiones. Ambas opciones son válidas y ejercitan tu capacidad creativa, pero quien haga más repeticiones se fortalecerá o mejorará más rápido. Si sigues publicando tus vídeos «suficientemente buenos», tu proceso creativo mejorará con el tiempo. Tras unos meses publicando, ya no te preocuparás por la perfección. Crear contenido se convertirá en algo natural para ti.
Regalo n.º 2: Concentración 👓

No se encuentra la propia voz ni la comunidad en el vacío. Para descubrir quién eres y cuál es tu lugar en las redes sociales, tienes que publicar contenido. O bien tu público te indicará qué funciona, o lo descubrirás por ti mismo.
Un vídeo imperfecto que reciba comentarios auténticos y atractivos tiene mucho más valor que una publicación perfecta con unos pocos «me gusta». E incluso si consiguen el mismo nivel de interacción, varias publicaciones imperfectas a la semana se acumularán mucho más rápido que una sola publicación perfecta cada semana. Compartir contenido imperfecto te ayuda a descubrir qué es lo que conecta con tu público.
Quizás también tenías pensado formar parte de una comunidad concreta. Pero, una vez que empiezas a publicar contenido de ese nicho, no da los resultados esperados o no resulta sostenible. No lo sabrás hasta que lo intentes.
Regalo número tres: confianza 😎

Al igual que la creatividad, la confianza es algo que se va forjando y perfeccionando con el tiempo. Y se necesita bastante confianza para ser creador de contenidos.
¿Por qué? Porque te estás exponiendo constantemente. Publicar contenido imperfecto te ayuda a acostumbrarte a exponerte. Seguir adelante y ver que realmente ha tenido éxito te hará sentir más seguro con respecto al próximo vídeo. Y al siguiente. Y al siguiente, hasta que, al final, ni siquiera te lo pienses.
Por no hablar de que, cuanto más publiques, más cómodo te sentirás ante la cámara. Mostrarse natural y seguro ante la cámara también requiere un poco de esfuerzo. Cuanto más publiques, mejor lo harás.
¿Lo ves? ¡Ese consejo sobre las redes sociales resulta realmente útil! Sin embargo, sabemos que eso no lo hace más fácil. Solo tienes que superar esa sensación incómoda… y tenemos una forma de hacerlo.
El reto de la publicación que da miedo 🫣

El reto es sencillo: durante una semana, publica cada día un contenido que te dé un poco de miedo. Y no, no nos referimos a una historia de fantasmas.
Publica un vídeo que te ponga un poco nervioso. Puede ser un vídeo sin filtros, un vlog imperfecto sobre un día en tu vida o un vídeo-ensayo sobre tu afición favorita. La clave es publicar algo que parezca imperfecto o a medio hacer.
El objetivo es acostumbrarte a publicar vídeos que no sean perfectos. Con el tiempo, superarás esa ansiedad que te provocan tus vídeos. O, si no desaparece, sabrás que no se puede comparar con la sensación que te produce publicar un vídeo. ¿Esa sensación de logro, de impulso, de alivio? Eso es lo que deberías buscar con tu contenido, no la perfección.
Hecho es mejor que perfecto 🏆

Esperar no te preparará para nada, ni ayudará a que tu público ideal te encuentre. ¡Tu público ni siquiera quiere que seas perfecto! Lo que quiere es conectar contigo. Busca contenido divertido y un creador con el que se sienta identificado.
Esperar solo sirve para aumentar tu ansiedad. No dejes que el miedo a no ser perfecto te impida crear el contenido que te apasiona.

