La segunda vida de una buena publicación
Las redes sociales te enseñan a desechar el buen trabajo. Publícalo. Observa el gráfico de la primera hora. Si no se dispara, deja a un lado la vergüenza e inventa algo nuevo antes de comer. Ese ritmo no te hace prolífico. Hace que todas las ideas sean desechables, incluso aquellas que tu equipo ya te ha pedido que vuelvas a explicar. No siempre necesitas una idea nueva. Necesitas hábitos de contenido atemporal: una promesa sólida, … Sigue leyendo «La segunda vida de una buena publicación»
